La primera vez vez que pisé la isla un viaje para no olvidar.
Semana santa de 1972, coche desde Martorell, Barcelona, hasta Valencia, barco hasta San Antonio, coche hasta Ibiza capital, casi 24 horas y sin dormir, ciego de tabaco, porros y vodka con naranjada. En la capital, dormir en un banco unas horas y de nuevo a empezar, beber, fumar, discotecas, noche en blanco, comer tapas y bocatas, mas beber, mas fumar, mas discoteca y el domingo a desandar lo andado y llegar a Martorell el lunes de madrugada, ducha, desayuno y en el trabajo me esperan.
Esta vez el viaje es diferente, no en vano han pasado cuarenta y seis años. Avión, autocar, hotelito de lujo, coche de alquiler y a visitar la isla blanca sin prisas, ocho días por delante.
No me defraudó, preciosa a todos los niveles y con ganas de volver pero...yo está el deseo satifecho y queda mucha "terra incognita" por descubrir, es posible que vuelva, quien lo sabe, mañana no, seguro y en verano seguro que no, no y no.
Corso

